Al cuatro lo sentímos en Venezuela como definición de nuestro gentilicio, más representativo aún que a la orquídea, el aragüaney, o el turpial.

Lo que me parece más sorprendente de nuestro cuatro es su afinación. En general todos los instrumentos de cuerdas (que no son percutidas - ej: el piano) se afinan “secuencialmente”, bien sea ascendente (de la nota más grave a la más aguda) o descendentemente (de la nota más aguda a la más grave). Sin embargo con nuestro cuatro no ocurre esto, la afinación más común es nuestro célebre:

Cam - bur - pin - tón, esta afinación es descendente hasta llegar a la última cuerda, en la cual se va a otra nota más grave (esta nota más grave está entre el “Cam” y el “bur”), es decir la afinación es: La, Re, Fa sostenido, Si

La afinación “estándar” debería ser algo como Cam - bur- pin - tín, es decir: Sol, Do, Mi, La.

Al parecer el hecho de que nuestro Cam - bur - pin - tón se haya impuesto, obedeció estrictamente a mótivos económicos (siempre el cochino dinero) . Como las cuerdas de buena calidad eran importadas (principalmente alemanas), estas eran muy costosas y no estaban al alcance del cuatrista popular venezolano, por lo cual se usaban cuerdas construidas de tripas de animal, y de dudosa calidad que en la mayoría de las veces se rompían si el instrumento se afinaba Cam - bur- pin - tín, por eso se cambió la afinación por una ocatava más baja en la última cuerda, quedando nuestro Cam - bur - pin - tón.

P.S: En Puerto Rico tambien hay un cuatro pero NO es un instrumento de 4 cuerdas sencillas, SINO de 5 pares de cuerdas.